miércoles, 7 de enero de 2015

Ama Sin Preferencias Genesis 36-37


VER VÍDEO.
Cada día el mundo es más difícil el dinero que se gana ya no es suficiente para encargarse de los gastos de una casa. Esto hace que sea necesario que la pareja trabaje y por lo tanto cada día el cuidado personal de los hijos también se hace cada vez más difícil. Pero esto no debe ser motivo para descuidarlos o dejarlos en el abandono.
Si tú trabajas busca la forma de dedicarle tiempo a cada uno de ellos.
Lo más terrible que un padre o una madre de familia puede hacer es por la falta de tiempo solo dedicarle tiempo tan solo alguno de ellos.
Jacob tenía que estar moviéndose de un lugar para otro y esto tal vez hacia que se haya acostumbrado a no tener mucho tiempo para los demás. Génesis 36: 6-7 “Y Esaú tomó sus mujeres, sus hijos y sus hijas, y todas las personas de su casa, y sus ganados, y todas sus bestias, y todo cuanto había adquirido en la tierra de Canaán, y se fue a otra tierra, separándose de Jacob su hermano.  36:7 Porque los bienes de ellos eran muchos; y no podían habitar juntos, ni la tierra en donde moraban los podía sostener a causa de sus ganados.
Miremos la historia de José en ese momento el último de los hijos de Jacob. Era el consentido aunque desde muy joven ayudaba a las labores de su familia. 37: 2 “Esta es la historia de la familia de Jacob: José, siendo de edad de diecisiete años, apacentaba las ovejas con sus hermanos; y el joven estaba con los hijos de Bilha y con los hijos de Zilpa, mujeres de su padre; e informaba José a su padre la mala fama de ellos.
El comienzo de la tragedia familiar. Jacob o también llamado Israel amaba más a José que a sus otros hijos. V 3 “Y amaba Israel a José más que a todos sus hijos, porque lo había tenido en su vejez; y le hizo una túnica de diversos colores” las razones tal vez eran razonables pero no justificables, el era como se dice en el mundo… el concho.
El preferir a uno de los hijos causa en los demás:
1. Rechazo.  V 4 “Y viendo sus hermanos que su padre lo amaba más que a todos sus hermanos, le aborrecían, y no podían hablarle pacíficamente.” debemos aprender a tratar a nuestros hijos menores con el mismo amor que a los mayores para no causar celos entre ellos.
2. Envidia. V 11  “Y sus hermanos le tenían envidia, mas su padre meditaba en esto.” muchos niños y aun ya adultos se sienten mal cuando ven progresar a sus hermanos
3. Odio, el odio es tan fuerte que muchos han terminado agrediendo a su hermano de tal manera que inclusive les han causado la muerte. V 18-20 “Cuando ellos lo vieron de lejos, antes que llegara cerca de ellos, conspiraron contra él para matarle. 37:19 Y dijeron el uno al otro: He aquí viene el soñador.  37:20 Ahora pues, venid, y matémosle y echémosle en una cisterna, y diremos: Alguna mala bestia lo devoró; y veremos qué será de sus sueños
4. Indiferencia. Tal vez no causamos daño a nuestros hermanos con nuestras propias manso pero nos negamos a prestar ayuda cuando ellos lo necesitan. Lavándonos las manos queremos camuflar nuestra maldad y odio. V 27 “Venid, y vendámosle a los ismaelitas, y no sea nuestra mano sobre él; porque él es nuestro hermano, nuestra propia carne. Y sus hermanos convinieron con él.
5. Sentimientos de culpa. V 30 “Y volvió a sus hermanos, y dijo: El joven no parece; y yo, ¿adónde iré yo?” los sentimientos de culpa no nos dejan avanzar y tampoco nos llevan a buscar una solución. No queremos dañar a ninguno de los bandos que se formaron en la casa o en la sociedad.
6. Mentira. Una persona envidiosa por lo general se hace mentirosa. V 32 “y enviaron la túnica de colores y la trajeron a su padre, y dijeron: Esto hemos hallado; reconoce ahora si es la túnica de tu hijo, o no.
7. Indolencia, el corazón se endúrese tanto que ya no importa el sufrimiento de los demás. V 34 “Entonces Jacob rasgó sus vestidos, y puso cilicio sobre sus lomos, y guardó luto por su hijo muchos días
8. Hipocrecia. Se aparenta vivir en paz cuando la verdad es que la relación es como una bomba de tiempo no se sabe en qué momento estallara. V 35 “Y se levantaron todos sus hijos y todas sus hijas para consolarlo; mas él no quiso recibir consuelo, y dijo: Descenderé enlutado a mi hijo hasta el Seol. Y lo lloró su padre.
Un niño que sabe que es el consentido de sus padres, se vuelve caprichoso y rebelde, solo obedece cuando le place a él y no cuando le mandan. A los hermanos de José no les molestaba tanto los sueños que el tenia, lo que les molestaba era la forma que el tenia para hablarles. V 8 “Le respondieron sus hermanos: ¿Reinarás tú sobre nosotros, o señorearás sobre nosotros? Y le aborrecieron aun más a causa de sus sueños y sus palabras.
Nosotros amamos a todos por igual el problema es posiblemente que no tratamos a todos por igual. Nuestro carácter o nuestro temperamento hacen que seamos bruscos en el trato a los demás. No prefieras a uno de tus hijos no importa que sea el menor, trata a todos por igual y será inevitable que llegue la felicidad.
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